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 Arma mortal Me siento como la mujer de Barba Azul. Sí, como si é;l mismo me hubiera dado la llave. No fue é;l, fue Fernando, el del cuarto, y tampoco me dijo que no usara la llave pequeña. Sólo que le regara las plantas y le guardara la correspondencia. Pero, cada vez que entro a regar sus plantas, alguna fuerza extraña se apodera de mí, y me dice, revisá;, revisá;, está;s sola, no hay problema, revisá;, La vida con Malizia...Me siento como la mujer de Barba Azul. SÃ, como si é;l mismo me hubiera dado la llave. No fue é;l, fue Fernando, el del cuarto, y tampoco me dijo que no usara la llave pequeña. Sólo que le regara las plantas y le guardara la correspondencia. Pero, cada vez que entro a regar sus plantas, alguna fuerza extraña se apodera de mÃ, y me dice, revisá;, revisá;, está;s sola, no hay problema, revisá;,...
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